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Modelando al ciudadano ideal

Manuales de urbanidad y buenas maneras

El proceso de emancipación de las colonias americanas supuso una serie de grandes retos y cambios sociales para las élites dirigentes. Uno de estos fue el intento sistemático por modelar al individuo ideal que requería para sí la nación, dueño de sus impulsos...

Por medio de un atento estudio de las reglas de urbanidad y por el contacto con las personas cultas y bien educadas, llegamos a adquirir lo que especialmente se llama buenas maneras o buenos modales, que no es otra cosa que la decencia, moderación y oportunidad en nuestras acciones y palabras, y aquella delicadeza y gallardía que aparecen en todos nuestros movimientos exteriores, revelando la suavidad de las costumbres y la cultura del entendimiento.
(Manuel Antonio Carreño)

El proceso de emancipación de las colonias americanas supuso una serie de grandes retos y cambios sociales para las élites dirigentes. Uno de estos fue el intento sistemático por modelar al individuo ideal que requería para sí la nación, dueño de sus impulsos y moderado en sus maneras, un sujeto capaz de acatar el mandato divino, las normas morales, y la nueva ley que emanaba del pueblo. Este esfuerzo fue parte de las estrategias utilizadas para incorporar a las sociedades americanas dentro de las dinámicas que imponía el modelo civilizatorio europeo. Éste requería un determinado control y uso del cuerpo, el que era visto como el espejo del alma y la moral de cada individuo. En estos principios se basaron los manuales de urbanidad, buenas maneras y moral que gozaron de una gran popularidad a lo largo de todo el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX.

Los primeros tratados de etiqueta y urbanidad publicados en Latinoamérica fueron en su mayoría traducciones de manuales franceses e ingleses, aunque intentaron integrar aspectos relacionados con la situación americana. Su forma discursiva se asemejaba a un reglamento o catecismo que era necesario difundir para hacer de los nuevos ciudadanos sujetos merecedores de los calificativos "bien educados" y "personas civilizadas". Estos manuales descansaban en el supuesto de que el hombre instruido y de buenas maneras era el único que tendría éxito en el futuro moderno. Por lo tanto, el manual poseía un fuerte poder disciplinario y fue adoptado como libro fundamental en escuelas y colegios, siendo los profesores los encargados de infundir en niños y jóvenes los preceptos de la urbanidad, la moral, la virtud, la religión y la higiene. Curiosamente, buena parte de los manuales no intentaban corregir sino más bien diferenciar entre quiénes eran, y quiénes no, los verdaderos ciudadanos capaces de dar a la nación una identidad civilizada. El poder disciplinario del manual se concretaba en la revelación de las incorrecciones y en develar el falso ropaje de quien quisiera inmiscuirse en una sociedad que se esforzaba por mantenerse unida en tiempos de conmoción, dada la posibilidad de movilidad social que se había generado después de la independencia.

Aunque en Latinoamérica comenzaron a publicarse en las primeras décadas del siglo XIX, el auge de los manuales de urbanidad se vivió en la década de 1850, cuando el venezolano Manuel Antonio Carreño publicó en 1854, por partes, el clásico Manual de urbanidad y buenas maneras dirigido a la educación de los más jóvenes.

En Chile, los manuales tuvieron el mismo fin educativo y moral con un fuerte acento religioso, pues el hombre verdaderamente religioso era tenido por modelo de todas las virtudes: padre afectuoso, hijo obediente, esposo fiel y ciudadano útil a su patria. En general estos textos se dividieron en dos partes: en primer lugar un tratado de moral que contemplaba los "Deberes para con Dios", "Deberes para con la Patria" y "Deberes para con nosotros mismos", de tal modo que el discurso religioso y el patriótico compartieran una misma forma retórica en el manual. En la segunda parte se describían detalladamente las reglas de urbanidad, que abarcaban una exhaustiva variedad de principios cívicos y morales que debían aplicarse en la vida en sociedad y en la vida privada.

Según sus autores, el manual debería ser el primer alimento sano y provechoso que debía suministrarse a los niños en su primera edad, para que se robustecieran y crecieran vigorosos, a fin de que con el tiempo llegaran a ser tan buenos cristianos como excelentes ciudadanos y hombres de bien. Figuras dedicadas a la educación durante el siglo XIX, como José Bernardo Suárez y Domingo Faustino Sarmiento, o importantes hombres de la política nacional, como José Victorino Lastarria, entre otros, contribuyeron con publicaciones propias a la difusión de las reglas y preceptos de la urbanidad y la moral, en libritos de formato de bolsillo que facilitaban su transporte y divulgación. Por esta razón fueron comúnmente llamados libritos, obritas y opúsculos. Los manuales también fueron consultados por mujeres de la elite y educadoras del hogar, abarcando tanto la vida pública como la privada en el nuevo orden republicano.

1744

Descripción

Eugenia Stanhope, viuda de Philip Stanhope, publica en Inglaterra las Cartas a su hijo de Lord Chesterfield, que se convierte en un popular manual de urbanidad, no sólo en Inglaterra sino en buena parte del mundo occidental.

1812

Descripción

Nace Manuel Antonio Carreño en Caracas, Venezuela

1817

Descripción

23 de marzo. Nace José Victorino Lastarria en Rancagua, Chile.

1822

Descripción

20 de agosto. Nace José Bernardo Suárez en Santiago de Chile.

1828

Descripción

El Presidente Francisco Antonio Pinto establece una Escuela Normal en el Instituto Nacional.

1842

Descripción

Se funda la Universidad de Chile y la Facultad de Humanidades se convierte en superintendencia de educación.

1842

Descripción

Domingo Faustino Sarmiento funda la Escuela Normal de Preceptores en Santiago de Chile y José Bernardo Suárez ingresa como alumno.

1843

Descripción

18 de agosto. José Victorino Lastarria presenta ante la Cámara de Diputados la moción sobre arreglo de la instrucción primaria.

1854

Descripción

Manuel Antonio Carreño publica por entregas la primera versión del Manual de Urbanidad y Buenas Maneras en Caracas, Venezuela.

1856

Descripción

José Bernardo Suárez tiene como alumno en la escuela "La Campana" a Arturo Prat Chacón.

1860

Descripción

Se promulga la Ley de Instrucción Primaria, que establece la gratuidad y la responsabilidad estatal en el financiamiento de la misma. La ley crea la Inspección General de Instrucción Primaria, a cargo de la supervisión del sistema educativo estatal.

1863

Descripción

José Victorino Lastarria publica el Libro de Oro de las Escuelas como apoyo a la educación y enseñanza de la urbanidad en Chile.

1874

Descripción

Muere en París, Francia, Manuel Antonio Carreño.

1888

Descripción

14 de junio. Muere en Santiago de Chile José Victorino Lastarria.

1890

Descripción

José Bernardo Suárez publica su Compendio de Moral y urbanidad arreglado para el uso de las Escuelas Primarias.

1912

Descripción

Muere José Bernardo Suárez en Santiago de Chile.

1920

Descripción

Se aprueba la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria.

AAAAA_Sin autor

Aisthesis. Santiago :El Departamento,1966-. v. :il. ;26 cm.

AAAAA_Sin autor

Compendio de reglas de urbanidad para el uso de los colejios de la capital. Santiago :Impr. de Julio Belin,1852. 21 p. ;16 cm.

Barberis Cavalli, Hector

Manual de urbanidad : para uso de los colegios. Santiago:Salesiana,1953. 77 p. ;18 cm.

Caillers, Mr. de

La urbanidad y cortesia universal, que se practica entre las personas de distincion. Madrid :[s.n.] :1744. 210 p. ;16 cm. (8vo)

Carreño, Manuel Antonio

Compendio del manual de urbanidad y buenas maneras. Valparaiso :Imprenta y Libreria del Mercurio de Santos Tornero,1863. 132 p. ;15 cm.

Chesterfield, Philip Dormer Stanhope

Preceptos de urbanidad y buena crianza, o, Reglas para comportarse con lucimiento en la sociedad. Valparaíso :Impr. del Mercurio,1847. 92 p. ;16 cm.

Constancin, Arturo

Manual de urbanidad para el uso de los colegios. Valparaiso :Escuela Tipografica Salesiana ,1900. 152 p. ;13 cm.

Edwards Bello, Joaquín

¿Han leído a Carreño?

Lastarria, José Victorino

El Libro de oro de las escuelas. Santiago :[s.n.],1862. 125 p. ;16 cm.

Martínez Baselga, Pedro

Manual de urbanidad y educación. Santiago :Puga,[19--]. 80 p. ;18 cm.

Mestre y Marzal, José ,María

Consejos morales a la niñez, seguido de las reglas de urbanidad puestos en verso. Santiago :Impr. Chilena,1849. 42 p. ;15 cm.

Robles, Lorenzo

Manual de moral, virtud i urbanidad : dispuesto para jovenes de ambos sexos. Santiago :Impr. de la Independencia,1853. 57 p. ;13 cm.

Suárez, José Bernardo, 1822-1912

Nociones elementales de Gobierno Republicano : estractadas i arregladas para el uso de la clase obrera i de los alumnos de las escuelas primarias de Chile. Santiago :Impr. de "El Correo",1880. 140 p. ;17 cm.

Suárez, José Bernardo, 1822-1912

Compendio de moral i urbanidad, arreglado para uso de las escuelas primarias. Talca :De los tiempos,1890. 93 p. ;17 cm.

Suárez, José Bernardo, 1822-1912

Guia del preceptor primario i del visitador de escuelas : obra protejida i adoptada por el gobierno de la Republica Arjentina para texto de enseñanza en aquel país. Santiago :Impr. de la Union Americana,1869. 148 p., [3] h. plegs. ;26 cm.

Suárez, José Bernardo, 1822-1912

Prontuario de ortografía castellana : para uso de las escuelas primarias. Santiago :Impr. del Conservador,mayo 1858. 126 p. ;15 cm.

Valdivia Castro, Carlos

Rápida mirada al panorama de la obra del primer preceptor primario y escritor didáctico don José Bernardo Suarez. Santiago :Impr. Renovación,1933. 35 p.

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Clasificaciones

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