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Las últimas familias y costumbres araucanas (1913)

Las últimas familias y costumbres araucanas, publicado en 1913, es el séptimo volumen de la serie complementaria a Historia de la civilización de la Araucanía (1898-1902), de Tomás Guevara (1865-1935). En este volumen, Guevara continuó su proyecto intelectual de carácter museográfico, de registro histórico del pueblo Mapuche y su cultura, que utilizó una metodología etno-antropológica con la ayuda de un equipo de trabajo en el que participaron colaboradores mapuche.

El libro se configuró en su primera parte -capítulos I y II- como una historiografía de linajes mapuche o una "historia araucana escrita por araucanos", en palabras del propio Guevara. El primer capítulo explica las transformaciones socio-culturales que vivieron las comunidades mapuche desde la ocupación militar por el Estado de Chile hasta la imposición legal del proceso de radicación y reducción. Para Guevara, la antigua comunidad tribal mapuche -compuesta por familias ampliadas, relaciones de parentesco y políticas basadas en el matrimonio- estaba siendo modificada por la cultura occidental, por lo que explicó tales transformaciones a partir de la idea de la pérdida de la autoridad tradicional del "cacique", el que se veía disminuido a la figura de jefe de familia, a la vez que emergía un sentimiento de individualidad, y, con este, la idea de la propiedad privada individual.

El capítulo II aborda la reconstrucción de la historia de treinta y cinco familias del territorio de la Araucanía. Los relatos, entregados por hijos y nietos de caciques principales, se estructuran como nütram o relato histórico "que a partir de un personaje fundador" van recreando "los eventos -malones, guerras, trawün, migraciones- que marcaron la vida de aquel külpalme (linaje) (…) acompañados de anécdotas que ilustran la personalidad de los personajes principales -los jefes de familias o lonko- y las circunstancias históricas que debieron enfrentar; también contemplan descripciones de las relaciones que mantuvieron con los linajes y parcialidades vecinas (lof), con las agrupaciones de mayor cobertura territorial (ayllarewe y witranmapu), así como con las autoridades, militares, funcionarios, misioneros, colonos, rebeldes regionalistas y otros chilenos fronterizos" (Pavez, Jorge. Laboratorios etnográficos. Los archivos de la antropología en Chile (1880-1980). Santiago: Ediciones Universidad Alberto Hurtado, 2015, p. 320). Este capítulo presenta también las posiciones políticas que tuvieron las familias respecto a la conformación del Estado nacional chileno y las relaciones diplomáticas o bélicas que se establecieron con las autoridades.

Para articular cronológicamente y dar coherencia histórica a los relatos, Guevara incluyó notas al pie y explicaciones en las que relaciona lo expresado por los entrevistados con episodios de la historia de Chile (Luza, Armando y Samaniego, Mario. "La lucha por la palabra en Las últimas familias de Tomás Guevara: traduciendo la alteridad". Literatura: teoría, historia, crítica. Volumen 21, número 1, 2019, p. 177-178).

En este capítulo, Manuel Manquilef (1887-1950) -reconocido en la "Advertencia" inicial del libro como traductor de todos los relatos del mapudungun o mapuzugun al castellano y viceversa- firmó como autor del relato histórico de su propia familia: "Los Mankelef de Pelal, al suroeste de la zona de Quepe", apartado en el que dedicó una sección importante a la vida de su padre, Trekamañ Mankelef, reconocido "por su destreza en el juego de las habas, awarkuden, y en la improvisación de cantos araucanos", algunos de los cuales también fueron incluidos (Guevara, p. 106-114). Este relato sigue la lógica de trabajo bilingüe en doble columna utilizada previamente por Guevara en Psicología del pueblo araucano (1908) y en Folklore Araucano (1911).

Mientras que algunas investigaciones durante el siglo XXI han considerado que Manuel Manquilef puede ser reconocido como coautor de Las últimas familias y costumbres araucanas, otras señalan que dicha hipótesis es más compleja, puesto que en la confección del texto participaron "24 personajes mapuche y dos chilenos, como autores, escribanos, narradores, traductores y editores" bajo la dirección de Guevara, configurando un texto genealógico y territorial cargado de toponimias, relaciones políticas y de parentesco (Pavez, p. 379).

La segunda parte del libro -capítulos III al VIII- está compuesta por las reflexiones de Guevara frente a los cambios acaecidos al interior de la sociedad mapuche a fines del siglo XIX y principios del XX. En esta profundizó en algunos de sus prejuicios iniciales y, a la vez, explicó con ejemplos los procesos de división de familias, las disputas por las tierras entre los propios mapuche y con el Estado, la nueva forma de familia monógama adoptada tras la inserción del cristianismo y las misiones en las comunidades, entre otros asuntos. En el anexo agregó algunas canciones junto con sus partituras y su traducción al mapudungun. El texto en general está acompañado de fotografías de las familias y comunidades y de documentos, principalmente cartas intercambiadas entre familiares y autoridades estatales.

Las últimas familias, sobre todo la primera parte, ha sido utilizado en la actualidad como fuente histórica para la reconstrucción de la historia familiar de importantes figuras al interior de la sociedad mapuche, como el toqui Mañilwenü, líder de la insurrección mapuche contra el Estado de Chile y su avance colonizador durante las décadas de 1850 y 1860, padre de José Santos Kilapan (Quilapán), también reseñado en el libro, ñidolongko o principal líder militar y político de la resistencia mapuche contra la ocupación dirigida por Cornelio Saavedra (Pairican, Fernando. Toqui. Guerra y tradición en el siglo XIX. Santiago: Pehuén, 2020).