Platería mapuche

La presencia de la metalurgia en el pueblo mapuche data de la época prehispánica. Sin embargo, la orfebrería en plata adquirió gran relevancia al interior de la comunidad mapuche, a fines del siglo XVIII, comenzando a ser desarrollada en forma intensiva por hábiles artesanos que lograron crear una gran diversidad de formas y estilos.

La gran cantidad de monedas de plata procedentes del activo comercio en la Frontera comenzaron a ser utilizadas como materia prima por los artesanos especializados de caciques y poderosos hombres de la sociedad mapuche. En vez de utilizarlas como valores de intercambio, los orfebres martillaban y fundían las monedas para luego confeccionar alhajas para las mujeres y diferentes artículos usados en los arreos y aperos de los jefes mapuches, también llamados cacique o longkos mapuche. De esta forma, la platería obtuvo un importante valor como símbolo de status para longkos y ulmenes, y para sus mujeres que llevaban puestas estas joyas con sus atavíos rituales y festivos. Durante el siglo XIX, período de auge de la platería mapuche, se multiplicaron las formas de las piezas y sus diseños y decoraciones. No obstante, este fuerte desarrollo en la orfebrería decayó con el proceso de ocupación de la Araucanía.

En la actualidad, sobre todo en la Región de la Araucanía, sigue presente la tradición orfebre entre los plateros. La producción actual se dedica mayoritariamente a reproducir los sofisticados diseños ancestrales de formas antropoformas, fitomorfas, ornitoformas y geométricas, en reducidas proporciones. Lamentablemente las piezas relacionadas a lo ecuestre y a los objetos cotidianos, hoy ya no se producen.