Cabildo de Santiago

La documentación del cabildo de Santiago, desde sus primeros años hasta el final de la Patria Vieja, se conserva en el Archivo Nacional. El primer tomo de las actas del cabildo, denominado Libro Becerro, es la fuente manuscrita más antigua que se conserva en Chile e incluye el acta de fundación de Santiago, que tuvo que ser reescrita tras la destrucción que sufrió la ciudad el 11 se septiembre de 1541 por el cacique Michimalonco. En conjunto, las actas constituyen un valioso material para el estudio de las instituciones políticas coloniales y la sociedad santiaguina del período, en especial en los primeros años de la conquista.

Las actas del cabildo de Santiago se encuentran impresas en su totalidad, abarcando casi tres siglos de historia, entre 1541 y 1814. La labor de transcribir y publicar las actas demoró más de 130 años y en ella trabajaron destacados historiadores. En 1861 se publicaron las actas correspondientes a los años 1541-1557 en el tomo I de la Colección de Historiadores de Chile y documentos relativos a la historia nacional, labor que retomó José Toribio Medina a fines del siglo XIX en el marco de la misma colección. En 1935 y 1941 Aniceto Almeyda publicó los volúmenes 25 y 26 de las actas, y entre 1948 y 1953 la Sociedad Chilena de Historia y Geografía se hizo cargo de los dos volúmenes siguientes, que llegaron hasta 1728. La transcripción y publicación de las actas del cabildo correspondientes al período 1729-1809 se hizo recién entre 1982 y 1992, esta vez a cargo de la Academia Chilena de la Historia, en conjunto con la Sociedad Chilena de Historia y Geografía. Las actas del período de la Patria Vieja (1810-1814) ya habían sido publicadas por Medina en 1910, con ocasión del centenario de la Independencia de Chile.

De la colección, se seleccionaron las actas correspondientes a los primeros años de la ciudad (1541-1557), transcritas en el tomo I, y las del período de la independencia (1810-1814), en el tomo 39.