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Influencia de los Estados Unidos

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Estados Unidos comenzó a ejercer un liderazgo geopolítico en el continente americano que se expresó en la creación de organismos, tratados y pactos que señalaron la hegemonía estadounidense. Primero fue la creación de la Junta Interamericana de Defensa (JID) en 1942, para coordinar la defensa del continente de ataques externos. Después se firmó el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR) en 1945, que establecía un pacto de defensa mutua entre varios países de la Organización de Estados Americanos, lo que eventualmente autorizaba la intervención estadounidense en caso de conflictos bélicos hemisféricos. Finalmente, el Pacto de Ayuda Militar (PAM) de 1952 que estableció la transferencia de tecnología, instrucción y material de guerra a los ejércitos americanos. Nuestro país suscribió todos estos acuerdos que marcaron el comienzo de la influencia estadounidense en el Ejército nacional, la que fue gradual y sostenida en el tiempo, estableciéndose profundas relaciones bilaterales entre los Ejércitos de Chile y Estados Unidos. Esto en el marco de la Guerra Fría que obligaba al país del norte a ejercer ciertos grados de control, hegemonía y liderazgo en los países que marcaban su área de influencia geopolítica. Esta influencia se expresó en la gran cantidad de miembros del Ejército que viajaron a especializarse a los Estados Unidos; en la transferencia de material de guerra y equipo militar, que obligó al desarrollo de unidades de Blindados y Telecomunicaciones; en cambios en la instrucción y entrenamiento de las unidades del Ejército, con mayor instrucción práctica y ejercicios de guerra; en la docencia al modificar los planes de estudio y las mallas curriculares de sus institutos docentes. También la influencia norteamericana se expresó en cuanto a la organización del material de combate, sobre todo para adaptarse a las transferencias tecnológicas que dieron supremacía a los Blindados en la guerra moderna. Por último, se manifestó en la doctrina, sobre todo por el ambiente de la Guerra Fría, imponiéndose la doctrina de seguridad interior del Estado o del enemigo interno. Esta relación con el Ejército de Estados Unidos terminó abruptamente en 1974 cuando ese país determinó el fin de toda ayuda militar a Chile (Enmienda Kennedy) por la violación de los derechos humanos tras el golpe militar de 1973.