Orellie Antoine

En 1860, llegó a tierras mapuche Orellie Antoine de Tounens, un aventurero francés que procedió a fundar una monarquía constitucional hereditaria a su nombre, pasando a llamarse Aurelio I, Rey de la Araucanía y la Patagonia. Fue apoyado en sus pretensiones por Quilapán, jefe de los wenteche-arribanos, quien buscaba aliados que pudieran servir en la lucha contra la invasión que se veía venir. Apresado dos años después por Cornelio Saavedra, retornó a Francia, donde realizó una campaña a favor de su reinado y regresó en 1871 a Chile. Al ver que se había desatado la guerra en los territorios fronterizos, volvió a Francia para no regresar.

Aunque la aventura de Orellie Antonie I tuvo ribetes absurdos, se basaba en un argumento plausible: que la Araucanía no fue afectada por el fenómeno de la Independencia, puesto que nunca perteneció al Rey de España. Del mismo modo, el apoyo inicial que recibió de algunos lonkos estuvo condicionado por la expectativa de conseguir apoyo francés para las aspiraciones mapuche de mantener su autonomía territorial.