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Pasión y muerte del Cura Deusto

"Nadie escapa a su destino, así esté oculto o no lo esté, así tenga el rostro sereno o contristado. Olvídalo todo, amigo, y bebe por la belleza; soy la belleza, que ningún hombre nacido de mujer, puede contemplar impunemente, y si la vida te ha retirado la copa, mira como la muerte quiere brindar contigo", Poesía Oriental que da inicio a Pasión y muerte del Cura Deusto.

Pasión y muerte del Cura Deusto es una novela organizada en tres partes: "Albus", "Rubrus" y "Violaceus", cuya intención es por una parte la de reflejar un mundo de pasiones ocultas e inconfesables y por otra, la de caracterizar el espacio sevillano de la época como uno universal.

"Vengo a contarte mi locura, y como el amor ha podido hacerme niño rejuveneciendo mi vida" en "Albus" en Pasión y muerte del Cura Deusto.

"Albus", la primera parte de Pasión y muerte del Cura Deusto, presenta el drama intelectual y moral al que se enfrentará Ignacio Deusto en el transcurso de la obra. Deusto es un sacerdote vasco que llega a la parroquia sevillana de San Juan de Palma con el fin de hacerse cargo de ella. Allí conoce al joven gitano Pedro Miguel, el que desencadenará una serie de pasiones y angustiosos recuerdos en Ignacio.

"Rubrus" en tanto dará a conocer los irrefrenables celos sufridos por el protagonista, atento testigo de las aventuras amorosas del joven gitano. "Violaceus" por su parte, comienza con el debut de Pedro Miguel en un teatro popular, allí Deusto disfrazado trata de evitar que el exitoso debutante sea conquistado por Mónica, criada del sacerdote. Se interpone el hermano mayor del gitano y desenmascara a Ignacio, quien avergonzado y descontrolado huye siendo destrozado por el expreso de Madrid, el mismo en el que huyen también Pedro Miguel y Mónica, "El niño de las alhajas" y "La niña de las Saetas".

"Quien no sabe callar el secreto ni practicar la paciencia, no tiene que hacer más que desear la muerte. ¡He pasado la vida entera en la renunciación! ¡Y moriré privado de sus palabras! Cuando muera, transmitid mi saludo a quien fue la gloriosa desgracia de mi vida" en "Violaceus" en Pasión y muerte del cura Deusto.