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el problema de la traducción

A raíz de la publicación de Manuel Manquilef, Comentarios del pueblo araucano II: la jimnasia nacional (juegos, ejercicios y bailes) de 1914, Rodolfo Lenz analizó el problema de la traducción entre dos lenguas completamente diferentes, como lo son el español y el mapuche. Por una parte, advirtió que los principios teóricos adoptados en las investigaciones sobre lenguas europeas no son aplicables a la traducción de lenguas amerindias. Por otro lado, según Lenz resultaría imposible realizar traducciones literales entre estos idiomas, en la medida en que existen realidades desconocidas en una respecto de la otra, que carecen de denominación.

De acuerdo a Lenz, para que una traducción sea feliz es necesario que "el lingüista conozca la lengua en su uso vivo i natural, i que al menos comprenda en la lectura sin mayor dificultad cualquier testo". Para dar cuenta de las ideas subyacentes al texto con la máxima fidelidad, el autor debiera ser bilingüe: "Cuando dos lenguas pertenecen a familias distintas, el que quiere traducir debe solo fijarse en el conjunto de las ideas de su orijinal i debe ensayar de espresar ese conjunto de ideas en el otro idioma. Para lo cual es indispensable dominarlo de un modo tan completo que la espresión, jenuina, idiomática, acuda a la mente junto con la idea" (p. 79).