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Ilustres personalidades

A los colaboradores de Selecta se les encomendó una tarea precisa: mantener la orientación editorial de privilegiar la difusión de la obra de los artistas plásticos y la de los literatos. Por ello, los redactores más importantes precisamente fueron los que estaban encargados de las secciones de arte y literatura.

La sección de arte fue pedida a Ricardo Richon Brunet (1866 - 1946): artista, profesor de la Escuela de Bellas Artes de Santiago de Chile desde 1901 y destacado crítico de arte en periódicos y revistas. Él propuso el espacio "Conversaciones de Arte", donde analizó las obras de los artistas nacionales, escribió sobre los movimientos europeos, y comentó la realización de exposiciones en Chile y en el extranjero. Richon Brunet fue un colaborador estable en Selecta y sus escritos fueron un referente para los intelectuales: "En sus artículos de elegante estilo, expresaba su convencimiento por la necesidad de lograr que la pintura chilena tomara un rumbo propio y libre de influencias. Supo alentar a los consagrados y brindar su apoyo a muchos artistas principiantes, ganándose el respeto del ambiente social e intelectual de la época".

Por su parte, en el área de literatura estuvo Miguel Luis Rocuant, quien desarrolló la sección "Los Líricos y Los Épicos", donde presentó la obra de autores nacionales, entre ellos: Eusebio Lillo, Pedro Antonio González, Pedro Nolasco Préndez, Guillermo Blest Gana, Eduardo de la Barra y también de extranjeros, tales como el poeta inglés Algernon, Charles Swinburne y el novelista español Vicente Blasco Ibáñez.

Otras secciones estuvieron destinadas a reportajes sobre hechos mundiales y artículos de interés nacional. Durante el primer año, fueron espacios estables: "Vida de campo", donde se mostraba los atractivos de alguna ciudad del país; la sección internacional de Ángel Custodio Espejo, quien escribía ensayos sobre Japón preferentemente; los ensayos de Benjamín Vicuña Subercaseaux sobre historia y política, y la sección de ingeniería a cargo de Santiago Marín Vicuña, en la que se comentaban los adelantos en materia de medios de transporte y comunicaciones. Esta última sección fue de especial interés, ya que reflejó el ambiente que se vivía a principio de siglo, de gran entusiasmo por los avances y progresos tecnológicos.

En el primer año, que abarcó desde marzo de 1909 a abril de 1910, colaboraron escritores nacionales y extranjeros: Luis Orrego, Vicente Zegers, Carlos Silva Vildósola, Juan Alcard, Benjamín Vicuña Subercaseaux, René Vinci, Alberto Mackenna, Emilio Vaisse (Omer Emeth), Francesca Mr Berthelot, Ricardo Montaner Bello, Carlos Montt Calm, Santiago Marín Vicuña, Jacobo Edén, Enrique Piñeyro, Luis Navarrete, Gabriel del Mar, Carlos Luis Hübner, Inés Echeverría Larraín, Guillermo Labarca Huberston, Fernando Santiván, J. Peña Castro, José Toribio Medina, Salvador Rueda, Eleodoro Astorquiza, Julio Janin, Joaquín Fabres, Coquelin, Amanda Labarca, Narciso Oller, Matilde Serao, Manuel Magallanes Moure, Rosa Hochstetter y José Zahonero.