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Valdivia

A pesar de que este terremoto, en general, se asocia con la ciudad de Valdivia, fue la ciudad de Concepción la que sufrió el primer terremoto ocurrido el día 20 de mayo. Dos días después, la ciudad de Valdivia fue azotada por uno de los terremotos más violentos de la historia. Diversos testimonios relatan que un maremoto produjo una ola de grandes proporciones que arrasó principalmente con el puerto de Corral. Miles de damnificados se encontraban aislados del resto del país, pues todos los caminos de acceso a Valdivia fueron destruidos. De este modo, se organizó un puente aéreo que partiendo desde Santiago, llevaba alimentos y objetos de primeros auxilios para socorrer a los damnificados. En este esfuerzo, no sólo participó la Fuerza Aérea de Chile, sino también varios otros países extranjeros como Estados Unidos y Argentina. Debido a la destrucción de los aeropuertos de la zona, muchos pilotos debieron improvisar sus aterrizajes en medio de carreteras semidestruidas.

Sin embargo, se produjo otro hecho con consecuencias aun más graves para Valdivia. Debido a los derrumbes de tierra, se formaron tacos de barro en el río San Pedro que normalmente lleva el cauce de aguas desde el Lago Riñihue hasta el mar. La obstrucción de aguas produjo una gran inundación que amenazaba con sumergir gran parte de la ciudad. Empezó así, lo que el historiador Leopoldo Castedo ha denominado "la hazaña del Riñihue", donde obreros e ingenieros debieron luchar por espacio de un mes, para remover el barro que ocasionó tacos en el río San Pedro. Toda una nación seguía atenta, día a día, los acontecimientos a través de los noticieros para saber si Valdivia evitaría la inundación prevista por los especialistas. Felizmente, el 24 de julio se logró despejar uno de los principales tacos de lodo, evitando una catástrofe mayor.

El terremoto afectó también a las provincias cercanas, en especial las de Osorno, Llanquihue y Chiloé, que vieron venirse abajo la mitad de sus construcciones y en algunos casos -como sucedió en Ancud- se hundieron barrios enteros bajo el mar. La reconstrucción fue lenta y el presidente Jorge Alessandri tuvo que destinar una gran cantidad de recursos del presupuesto fiscal para hacer frente a la recuperación de la zona, creando problemas en el programa de ajuste fiscal que se había iniciado dos años antes.