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A 70 años del Premio Nobel de Literatura de Gabriela Mistral

Conocida la noticia de la obtención del Premio Nobel de Literatura de 1945, cientos de mujeres y hombres, artistas, políticos e intelectuales hicieron llegar sus felicitaciones a Gabriela Mistral, quien entonces cumplía labores consulares en Petrópolis, Brasil.

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Hija de un pueblo nuevo, saludo a Suecia en sus pioneros espirituales (...). Hago memoria de sus hombres de ciencia (...). Recuerdo la legión de profesores y maestros que muestran al extranjero sus escuelas sencillamente ejemplares y miro con leal amor hacia los otros miembros del pueblo sueco: campesinos, artesanos y obreros.

(Palabras pronunciadas por Gabriela Mistral cuando recibió el Premio Nobel)

El 15 de noviembre de 1945, cuando recibe la noticia de que le ha sido otorgado el Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral cumplía labores diplomáticas en el consulado de Chile en Petrópolis, Brasil.

Permanecía allí desde 1941, desarrollando las labores propias de un cónsul, pero sin dejar de lado la literatura y sus colaboraciones con prestigiosos periódicos y revistas en los que publicó poemas, artículos y ensayos. Durante su estadía en Brasil, la poeta conoce los horrores de la segunda guerra que azotaron a Europa y vive, en lo personal, el suicidio de sus amigos Stefan Zweig y Lotte Altmann en 1942 y, al año siguiente, la muerte de su sobrino Yin Yin.

La campaña que condujo a la obtención del Nobel se inició hacia finales de la década del treinta y fue gestada, principalmente, por la escritora ecuatoriana Adelaida Velasco Galdós quien, con la ayuda del presidente de Chile Pedro Aguirre Cerda, propició distintas publicaciones de Mistral, traducciones y comentarios de su obra en diversos países.

El día 18 de noviembre de 1945, Gabriela Mistral se embarcó a Estocolmo en el vapor sueco Ecuador para, el 10 de diciembre de 1945, recibir el premio a manos del Rey Gustavo V de Suecia.

Saludada desde Chile, América y Europa por personas anónimas y famosos personajes de la vida política e intelectual del momento, la primera escritora hispanoamericana en recibir el Nobel de Literatura fue el foco de atención de todo el mundo. Destacadas pensadoras y artistas como Victoria Kent, Pearl S. Buck o Norah Borges; intelectuales, poetas y narradores de la talla de Alfonso Reyes, Carlos Drummond de Andrade, Eugenio Florit, Pedro Enríquez Ureña, Charles Edward Eaton o Waldo Frank; personalidades del mundo político chileno como la primera dama de la nación Marta Ide de Ríos, Arturo Alessandri Palma, Alfredo Duhalde o Eduardo Frei Montalva enviaron sus felicitaciones a través de telegramas y cartas que llegaron a Rua Urquiza 63, Petrópolis, Estado de Río de Janeiro, Brasil.