Presentación
Imágenes
Documentos digitalizados
Bibliografía
Cronología
Links
 
Modo de ganar el Jubileo Santo | Presentación
  
 

Primer impreso en Chile

La tradición judeo-cristiana instauró con el nombre de Jubileo Santo a los tiempos de gracia y perdón, en el cual los fieles podían ganar importantes indulgencias por medio de la oración y el cumplimiento de ciertos requisitos. Estos fueron instituidos por Bonifacio VIII, en 1300, con el propósito de ser celebrados en Roma cada cien años, aunque a partir de 1475 fueron festejados cada veinticinco. La mayoría de los católicos se trasladaban a la Santa Sede para participar de la festividad, sin embargo había a quienes por la lejanía les era difícil llegar hasta este lugar. Aquellos fieles eran autorizados por el Papa para obtener las indulgencias en sus residencias un año más tarde. A partir de esto, América pasó a convertirse en una de las tantas sedes de la cristiandad donde el jubileo se efectuaba con un año de retraso.

En 1775, fue celebrado en Roma el Año Santo, por lo que en 1776 correspondió el jubileo fuera de la sede pontificia. En este contexto apareció Modo de ganar el Jubileo Santo, el primer impreso en Chile. Las circunstancias de su edición son desconocidas, y aunque existen algunas teorías en relación al origen de su impresión, ninguna es verificable. Entre los escasos estudios al respecto, destaca el de Alamiro de Ávila Martel, principalmente porque junto con entregar una reseña de la historia conocida del impreso, reunió las especulaciones hechas en torno a su aparición y a la de otros impresos que se consideraban como los más antiguos.

En cuanto al contenido, el Modo de ganar el Jubileo Santo, como su nombre lo indica, es un manual de ocho páginas con las instrucciones para ganar las indulgencias. Así se describe el acto de contrición que se debe recitar al comenzar las prácticas: una oración para cada una de las visitas a la iglesia y una oración final para ser rezada al terminar con los deberes prescritos. Todo está escrito en un lenguaje solemne, adecuado a la circunstancia y a sus destinatarios: católicos de la clase instruida.

El rastro de este documento es tan difuso como el de su impresor, ya que sólo se tiene noticia de su existencia a partir de 1910, cuando fue encontrado por Ramón Laval, quien lo publicó en una reproducción facsimilar junto a un prólogo donde lo describe minuciosamente. Dicho ejemplar es el único conocido y se encuentra en el museo bibliográfico de la Biblioteca Nacional de Chile.


 

     
Copyright 2013© MEMORIA CHILENA ®. Todos los Derechos Reservados.