Hernán Baldrich

Este connotado bailarín y coreógrafo se destacó siendo muy joven, poco antes de 1960, cuando estrenó su primera obra El combatimento de Tancredo y Clorinda, mientras paralelamente se presentaba con rotundo éxito la pieza de Patricio Bunster Calaucán. Luego ganó el primer premio en el Festival Internacional de Música de Río de Janeiro (en 1963), y el Premio de la Crítica de Santiago (en 1964). En 1966 fue co-director y coreógrafo del Ballet de Cámara del Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile, y participó junto a Joan Turner y Alfonso Unanue en los talleres de la Casa de la Cultura de Las Condes. Sus viajes por todo el mundo lo convirtieron en una personalidad de la danza y le permitieron afirmar su particular estilo coreográfico, donde se mezclan diversos elementos. De regreso en Chile, requerido por toda la comunidad de la danza local, fundó, en 1980, la Compañía Mobile ("movimiento" en latín), donde confluyeron bailarines, escultores, modelos, diseñadores, actores, fotógrafos y pintores. Entre quienes integraron Mobile se encuentran: Malucha Solari, Ingerborg Krussell, María Angélica Téllez, Hiranio Chávez, Magaly Rivano; los actores Marés González y Eduardo Barril; escultores como Ximena Rodríguez, Tatiana Alamos y Juan Pablo Langlois; y el diseñador Marcos Correa, entre otros. Las obras de Mobile (entre las que se cuentan: Fedra, Gran Sardana para Salvador Dalí, Cabaret y Gran Misa Ecuménica) contaron durante largos años con el apoyo del Goethe Institute, y posteriormente con el del Centro Cultural de Las Condes.