Recuperación demográfica

Durante el siglo XVIII la población chilena se recuperó del desastre demográfico del siglo XVI e inicios del XVII, iniciando un lento pero sostenido crecimiento.

Sin embargo, el perfil étnico de la población había variado sustantivamente en relación a la de los siglos anteriores, mostrando un claro predominio de los mestizos y blancos en relación a la población indígena, que ya a inicios del siglo XIX había prácticamente desaparecido del Valle Central y se encontraba en pleno proceso de desintegración en los valles del Norte Chico.

La población chilena del siglo XVIII, marcadamente rural, fue testigo de la proliferación de nuevos núcleos urbanos, que poco a poco irían dando forma al paisaje del Valle Central chileno.