Subir

ortografía

La llamada "Ortografía Chilena" fue propuesta por Andrés Bello y se mantuvo vigente desde 1844 hasta 1927, año en que el presidente Carlos Ibáñez del Campo la derogó. Se caracterizó por ser un sistema que buscaba simplificar el alfabeto tradicional, al suprimir usos como la y con función de vocal, por ejemplo en "rei" ("rey").

Las particularidades que poseía la manera de escribir en nuestro país no pasaron inadvertidas para Lenz. En Observaciones sobre la ortografía de Chile (1891) -considerado como el primer trabajo de carácter estrictamente lingüístico, es decir, científico, escrito en el país- defiende la ortografía chilena afirmando que toda ortografía, idealmente, debe ser fonética; esto es, a cada signo gráfico ha de corresponderle un sonido, de forma unívoca.

Posteriormente, en De la ortografía castellana (1894), cuestionó la autoridad de la Real Academia de la Lengua, por la falta de especialistas en la disciplina entre sus miembros. Además, realizó una exhaustiva comparación entre la ortografía usada en nuestro país y la que propugnaba el uso académico peninsular. Concluye, en esta obra, que se debe mantener la enseñanza de nuestra ortografía en tanto "es mucho más científica, lójica i fácil que la de la Real Academia Española. La pedagogía debe absolutamente preferir la ortografía chilena, porque es sumamente importante hacer tan fácil como sea posible el aprendizaje de la lectura i escritura correcta" (p. 55).

Por último, Lenz también dedicó comentarios a la ortografía en obras con otra intención. Así, en Problemas del Diccionario Castellano en América (1927) continuó defendiendo la relación ideal que debe existir entre un signo y un sonido, en la medida en que esta univocidad favorece la enseñanza secundaria. En sus palabras : "Mientras más fonética es la escritura, más tiempo se gana en la instrucción pública para insistir en la pronunciación correcta de la lengua literaria" (p. 33).